Cierra otra vez su ojo de cuarzo la luna
Hay que aprender a perder el tiempo viejo
La sed es más inmensa que el océano
y la garganta más estrecha que una aguja de hilar
¿En el ignoto porvenir se vislumbra algún consuelo?
Siempre la víspera es tiniebla
La existencia se expande o resiente en simetría al amor
La mano tiembla incierta
pero la campana repica con más fuerza
La verdad avergüenza al diablo
Se vive en la resurrección
Confiamos, con demasiadas dudas todavía

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