sábado, 2 de mayo de 2026

Amanda Pedrozo: Adaptación


Si retirase con esta mano
cuanto hubiese dado con la otra
si a mi mano izquierda no le importase
en qué asuntos anda la derecha
si con buenísimas maneras me convencieran
de que lo cortés no quita lo valiente
si de tanto hacer la ronda
se me diera al fin por elegir pareja.

Si considerase gentil
ceder la última palabra
si viviera nombrando a Dios
en tanto voto por César
si alabase el orden establecido de las cosas
y decidiera consecuentemente
tornarme buey por el camino,
y punto.

(Donde Ud. por supuesto, decidiera ponérselo
rotundamente y absoluto)

Claudio Archubi

Otra vez mi pensamiento era uno con la
montaña del Norte: entero, claro y distinto, en la
escarpada mañana, claro y distinto.

Y yo ascendía por mi montaña
comprendiéndolo todo, para perderlo todo, mientras el
cielo se cerraba sobre mí, con su triste blanco,
moviendo sus nuncas y sus siempres, y su otro lado
escrito en griego.

Lengua muerta, cielo lento, otra lluvia: caían
sobre mi piedra hasta volverla más pesada, tanto como
una pregunta, la que no alimenta, una que se derrite en
centurias, pero sigue pesando, una para ir con ella,
sosteniéndola, como la hormiga con su carozo de hielo.

Así mi piedra fue la montaña y yo no ascendí
sobre ella sino que caminé por debajo.

Mi cielo estaba hecho de tierra y yo descendía
arqueado, siempre la misma ladera clara y distinta, con
sus raíces, esas, las nunca crecidas, tan cercanas y
blancas, con su duro corazón de nieve, con su otro lado
escrito en griego.



En: "Sísifo en el norte"

Amanda Pedrozo: Adaptación

Si retirase con esta mano cuanto hubiese dado con la otra si a mi mano izquierda no le importase en qué asuntos anda la derecha si con buení...