martes, 10 de marzo de 2026
Natalia Litvinova: FLORES DE CHERNÓBIL
Gerardo Curiá: El misterio consiste
lunes, 9 de marzo de 2026
Agustina Rabaini
Diego Brando
miércoles, 4 de marzo de 2026
Mariana Miranda: AVE
Masticando vidrios caías
con las alas destrozadas
por las tempestades de las ciénagas.
Lamías las heridas
que la rabia había encarnado
en tu cuerpecito feliz.
Picoteando estrellas fugaces
que estallaban en tus plumas
de alabastro enfermo.
Rastros audaces de patéticas lunas
quedan
sembradas en tu existencia.
Ave del firmamento
caída desde los cielos
de nuestros tiempos más crueles.
Pablo Ananía: LA ÚLTIMA CONVERSACIÓN DE UN POETA
Ahora tú conversas, padre mío, despierto
(José Portogalo)
Bebe, se resigna. Su vida era la rima.
Oye, levísima, una respiración a sus espaldas:
es la tortura física lo que lo aterra.
Habla de las razones de su existencia,
las razones de la locura solidaria que lo acompaña,
la locura que lo acompaña con su música seductora,
con su música seductora a sus espaldas.
"¿Rima, escribe, habla?", le pregunto.
Si vida era la rima, su vida era la rima.
"¿Mueren los afectos también?", me pregunta.
"Es una buena versión", digo.
Nada lo complace, hábitos que ha adquirido con el tiempo,
hábitos de lenguaje, torturas que se complace en reiterar,
hábitos de vida miserable,
sutiles ejercicios de la palabra,
solitarios ejercicios para su rima.
Bebe, se resigna, Oye, levísima,
una respiración a sus espaldas,
entrecortada, una respiración audible.
"¿Rima, rima, rima?"
Se exalta, lo aterra la tortura física.
Su vida era la rima.
domingo, 1 de marzo de 2026
Romina Funes: LA GALLINA
Sentado en el banco
estabiliza
yo administro mi reserva
le digo cosas menores
que acaso ya sepa
él sabe
acaso ya lo sabe
su tierra está en mi casa
las varillas del día
el balde repleto
la callecita en desnivel
los estúpidos no
fatigosos con sus ampollas
atrapan una y la cortan al medio
después corren
quitan del medio sus caras
no ven
no ven que ahora por ejemplo
mi hombre se deshace adecuadamente de mí
me apoya posible y fuera de su alcance
deja corrido el borde
ceniza en la remera
me sopla cal
¿tendrá todavía? ¿vendrá?
(ya casi termina)
los estúpidos no
el hombre
mi hombre
sentado en el banco
me arranca
me rompe
un tajo
un corte
me sopla cal
sentado en el banco
mi hombre sentado
mi
el hombre
marca
sola sola me deja
se deshace
me rompe
me besa
me besan
todos me besan
los estúpidos también
dale más
fijate que
parece cómo
los estúpidos no
basta me besan basta
los estúpidos no
sentado en el banco
mi hombre mira
advierte que así
tendida sobre la tabla
rota
pero no me recuerda
dale dale más
(ya casi terminan)
tabla
sangre
los estúpidos también
basta basta
mi hombre también
no recuerda
su tierra en mi casa
no recuerda
tabla
sangre
me sopla cal
terminan
ahora sí terminan
mi hombre los estúpidos se van
quedan restos
pelo
uñas
y sobre la tabla una gallina seca.
Natalia Litvinova: FLORES DE CHERNÓBIL
Nuestros hombres comienzan a extinguirse, nadie sabe por qué las mujeres resisten más. Mi padre llora al sacrificar a un animal mientras mi ...
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En el ovillo de la historia él observó y vivió más allá del tiempo extraviado en el decorado del mito percibió el blues del cantar de un g...
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no puedo amar y eso quizá sea de la vida nada y sé que vendrás a beber conmigo sin sorprendernos al alba ni juzgar estos rostros tan c...
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si tu lengua apoya las cacerías del silencio sobre mi lengua hablaré montaña oscura madre clavada en la nieve madre clavada en el ángelus de...


