lunes, 9 de marzo de 2026
Agustina Rabaini
Diego Brando
miércoles, 4 de marzo de 2026
Mariana Miranda: AVE
Masticando vidrios caías
con las alas destrozadas
por las tempestades de las ciénagas.
Lamías las heridas
que la rabia había encarnado
en tu cuerpecito feliz.
Picoteando estrellas fugaces
que estallaban en tus plumas
de alabastro enfermo.
Rastros audaces de patéticas lunas
quedan
sembradas en tu existencia.
Ave del firmamento
caída desde los cielos
de nuestros tiempos más crueles.
Pablo Ananía: LA ÚLTIMA CONVERSACIÓN DE UN POETA
Ahora tú conversas, padre mío, despierto
(José Portogalo)
Bebe, se resigna. Su vida era la rima.
Oye, levísima, una respiración a sus espaldas:
es la tortura física lo que lo aterra.
Habla de las razones de su existencia,
las razones de la locura solidaria que lo acompaña,
la locura que lo acompaña con su música seductora,
con su música seductora a sus espaldas.
"¿Rima, escribe, habla?", le pregunto.
Si vida era la rima, su vida era la rima.
"¿Mueren los afectos también?", me pregunta.
"Es una buena versión", digo.
Nada lo complace, hábitos que ha adquirido con el tiempo,
hábitos de lenguaje, torturas que se complace en reiterar,
hábitos de vida miserable,
sutiles ejercicios de la palabra,
solitarios ejercicios para su rima.
Bebe, se resigna, Oye, levísima,
una respiración a sus espaldas,
entrecortada, una respiración audible.
"¿Rima, rima, rima?"
Se exalta, lo aterra la tortura física.
Su vida era la rima.
domingo, 1 de marzo de 2026
Romina Funes: LA GALLINA
Sentado en el banco
estabiliza
yo administro mi reserva
le digo cosas menores
que acaso ya sepa
él sabe
acaso ya lo sabe
su tierra está en mi casa
las varillas del día
el balde repleto
la callecita en desnivel
los estúpidos no
fatigosos con sus ampollas
atrapan una y la cortan al medio
después corren
quitan del medio sus caras
no ven
no ven que ahora por ejemplo
mi hombre se deshace adecuadamente de mí
me apoya posible y fuera de su alcance
deja corrido el borde
ceniza en la remera
me sopla cal
¿tendrá todavía? ¿vendrá?
(ya casi termina)
los estúpidos no
el hombre
mi hombre
sentado en el banco
me arranca
me rompe
un tajo
un corte
me sopla cal
sentado en el banco
mi hombre sentado
mi
el hombre
marca
sola sola me deja
se deshace
me rompe
me besa
me besan
todos me besan
los estúpidos también
dale más
fijate que
parece cómo
los estúpidos no
basta me besan basta
los estúpidos no
sentado en el banco
mi hombre mira
advierte que así
tendida sobre la tabla
rota
pero no me recuerda
dale dale más
(ya casi terminan)
tabla
sangre
los estúpidos también
basta basta
mi hombre también
no recuerda
su tierra en mi casa
no recuerda
tabla
sangre
me sopla cal
terminan
ahora sí terminan
mi hombre los estúpidos se van
quedan restos
pelo
uñas
y sobre la tabla una gallina seca.
Marcos Herrera: Enero
Ya lo saben, compañeros. Pero
hay que decirlo cada tanto. Para que
no haya dudas: enero es una escupida caliente.
¿Cómo te puede gustar el verano?,
me dijo Soledad. Tal vez porque yo cumplo años
en enero, le contesté. Me respondió con una
sonrisa (triste) (Dostoievskiana).
Ayer, sábado, me hicieron ir al trabajo. Con
la promesa de que me iban a pagar horas extras.
Encontré en un archivador (medio destartalado)
una botella de vino tinto. Alguien la había sacado
de la caja navideña que nos da el sindicato. Me
la llevé a casa.
La tomé con hielo. Me encanta el vino tinto con hielo.
Claro, en verano.
La tomé mientras fumaba mis Camel.
Estoy tranquilo. Tengo
muchos amigos. Y un gran plan para este año:
me voy a comprar un par de guantes de boxeo
profesionales para pegarle a la pared.
viernes, 27 de febrero de 2026
Valeria Resenite Álvarez: "no soy el centro del universo"
No soy el centro del universo
mas bien el borde de la copa
arenita que sopla el viento
cuando nadie lo ve
espuma vaciada contra
una orilla que arde
mientras la otra empuja
y deja de forzar
lo que no es.
No hay señal que avise el desamparo
solo unas pocas palabras
brotan
otras se secan de raíz
vidrios rotos
a punto de estrellarse
porque lo que no crece rompe
y lo que nutre
a fin de cuentas
puede ser chispa y se enciende.
Agustina Rabaini
“El diez es el cero del once” dice mi nene El rompecabezas que aún no se arma Que no se termine Los ojos de ella tras los armazones negros N...
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