sábado, 4 de abril de 2026

Cintia Ceballos

Vas a llenarte de gratitud, harás 
lentamente con tu cuerpo
un ovillo que contenga: 
torso, cabeza, extremidades, dolor
y donde nada pueda
separarse entre sí. Vas a mostrar
una sonrisa abierta y los dientes  
que aún atesora tu boca
serán las cuentas de un collar.
Y digo vas y voy
con la cabeza gacha 
haciendo parches y remiendos
con los hilos que tengo y no
hay nada más visible que esta costura tosca
que nadie me enseñó a perfeccionar.
Perdón, es que no quiero darle 
ya más vueltas a esto. Una garúa
leve se hace lluvia copiosa a trasluz
y lejos de querer buscar refugio ahora
me quedo aquí parada con esta gratitud.

Eduardo Magoo Nico: ZAMBA

El patio era sobrio y los malvones mudos
Profundas arrugas en los árboles viejos
Un halo verdeante de luz
El musgo
Cerdos salvajes
Un pozo azul
Espacios en calma

Levantar un dedo
Sacudir la cabeza
Las palabras hicieron aquí la risa y el suspiro
(Una fuente profunda y tenebrosa)
Tocaron el velo que separa a los amantes

Él regresó a la carcasa de su corazón extranjero
Ella se volvió altiva como el atrio y los geranios:
Vagaba por el salón de los libros
-¡Ah, la variedad de las cosas de este mundo!
Racimos de abejas
Columnas de miel

Sintió temblar en los mosaicos
Un pueblo invisible y discordante
Sutilmente carnoso en las miradas
Un torbellino de rebaños
Teñidos con la misma sangre
Ávido de emancipación…

Inútil tristeza
El lomo rayado de los puercos
El monte bajo
El umbroso santuario del Ombú
Y en el pozo cuadrado del cielo
Una hormigueante inmensidad
El llanto
La mujer amada

Tendido en el ninfeo
Podría haber hallado su propio cadáver
Sin embargo
Puesto que conocía de verdad
La tristeza
Y el amor
La muerte pasó de largo

Alta y sombría casa
Fuente de mis ingenuas alegrías
Cielo turbio y verde
Senos metálicos
Cabellera africana

miércoles, 1 de abril de 2026

Jorgelina Soulet

Cuando vuelva al mar
y me hunda
en el sonido metálico
que atraviesa el silencio
bajo el agua.
Cuando regrese
para dejar en remojo
este corazón
que boquea
como pez en la orilla y pueda
hacer cabriolas
saltos mortales mirando el horizonte.
Cuando vuelva
a tensarse mi piel
con escamas de sal.
Cuando vuelva a respirar violento
fuerte como soplido de ballena
y me queme los pies demorando
la llegada del médano
a la orilla.
Cuando estalle otra vez el golpe seco
de la primera ola en medio
del pecho y vuelva
al mar y me abandone
al vaivén
azul y sea otra vez
el pez que fui.
Cuando vuelva.

Juan Pablo Bagnarol: Verso libre

Cómo me gustaría
enamorarme ciegamente
y que eso afecte
mi escritura

 

no existen
buenas palabras para definir
la felicidad
no a la altura
de aquellas que abundan
la tristeza

amor vos podés
destruir el espacio de la poesía

la sacrificaría por un sentimiento así

lunes, 30 de marzo de 2026

Concha García: ERRABUNDEO

Pasaron muchas cosas. Pasó un autobús,
un hombre sin manos. Un vendedor, un espacio
de tiempo, un escaparate de peines,
un semáforo aturdidor, un lapso de ansia,
un pasajero sin billete, un hotel donde puse
la mirada, una habitación desolada,
unas ganas de fumar infinitas, pasó
un ser del futuro, un significante onírico,
y la vendedora.
Pasó tu pelo.

Gabriel Impaglione: Testimonios

Aquello que en la noche sucede:
fuegos dormidos que despiertan
en el parpadeo de las bestias,
travesías de fantasmas
que agitan el ladrido y los postigos,
las pequeñas criaturas del rocío,
escrituras del amor sobre la hora,
distancias apiladas en el borde de otros mundos,
palabras perdidas que encuentran casa,
los huérfanos del cielo en su melancolía

todo

lo cuentan los pájaros al alba.

sábado, 28 de marzo de 2026

Ivana Szac

I
Cuando nos conocimos
soñé quedarme
en esas caricias
que calman
la furia de la tierra

en esos ojos
que desnudan el mundo

soñábamos quedarnos
en los renglones de lo prohibido

el amor
crece entre llamas.

En "Vestigios", 2020

Cintia Ceballos

Vas a llenarte de gratitud, harás  lentamente con tu cuerpo un ovillo que contenga:  torso, cabeza, extremidades, dolor y donde nada pueda s...