viernes, 3 de julio de 2026

Diana Bellessi

Corre paradigma de miel
Yo me quedo en el jardín viendo
abrir las semillas de gingo
un árbol sabio por antiguo
y simple como el brote de un
poroto

Ríos de la mente sabrán porqué
elrevés de la trama te lleva hacia
Leyenda
Un alma sola enfrenta su pasado
para luego dar la cara a la muerte

Aquí, no hay poder del
pensamiento ni saber
que al mundo modifique
Paciencia solamente
que busca sentimiento,
sentido en la astillada
totalidad del puma
cruzando el tiempo como
a un tapiz. El bosque
se transforma en jardín
a medias modelado
por la conciencia humana

como si una mujer hablara a otra en
un cruce de aguas profundas y claras

Daniel Durand: SPRAY

Tenemos muchas palabras

para designar a la lluvia,

en español y en rioplatense,

pero hay una muy fina,

que casi no cae y se mantiene

suspendida en el aire,

es una especie de spray, a esa

nunca pude encontrarle palabra.


El spray denso de esta mañana

borronea todos los objetos

que tratan de avisar

que hoy es domingo.

De manera que nos hallamos

ante un ningún día.


Afuera los de la calle deambulan

buscando un toldo para pasar la tarde.

Acá adentro tengo de todo y en orden,

y sin embargo busco un error, una falla,

algo para hacer entre medio de los mates


martes, 30 de junio de 2026

Irma Verolín: LAS TÍAS DEL CAMPO

Venían una vez al año con sus vestidos floreados 
y sus zapatos chuecos, conversaban
sobre las vacas
sobre la altura de los yuyos
o relataban la furia de las lluvias,
hablaban sin parar
de las langostas
y abrían inmensamente sus bocas
cuando las llevábamos
a pasear al centro de la ciudad.
Resplandecían tanto los vidrios que las separaban 
de los maniquíes
resplandecían con un estrépito
que obligaba a sus bocas a abrirse aún más.
Gracias a ellas
aprendí palabras nuevas
que nunca pude usar en la ciudad
y recibí sus abrazos de bocas hambrientas
cerrando suavemente mis ojos.

Ernesto Parysow: la sombra de la llave

¿quién se despierta día tras día?
¿quién se levanta día tras día
de la misma cama al mismo suelo al mismo desayuno a los mismos pasos
día tras día?
¿mismos pasos?

el tiempo avanza día tras día
el mismo acto día tras día
el mismo actor paso a paso despierta día tras día
se levanta día tras día
y camina día tras día
los mismos pasos día tras día
hasta gastar las suelas
paso a paso
día tras día
levantarse suela a suela
despertarse cama a cama
día tras día

viernes, 26 de junio de 2026

Mónica Sifrim: RELICARIO

(a Iván y Zoe)

Son los higos. Curvan con su peso
Las ramas en el jardin trasero. Comemos higo, aliviamos el árbol.

Y después caminamos hacia
El mar
Donde van los pingüinos……………..A arrojarse
Luego de cruzar

La carretera.

Sus pichones son apenas
Una pelusa blanca.
Cruzan la ruta………Como distraídos.

Y una piensa
Que van a suicidarse
Debajo de los autos
Pero no

Se apuran a saltar al agua:
Es allí donde pueden
Disolverse

Brumosos y macizos
Camino al horizonte

Y tan diestros que andan
Con el agua…..Perlada
Sobre el plumaje negro

Tan arriba y abajo
Se menean
Dichosos……..Y una entiende

Que en la tierra
Son torpes

Y que habitan aquí
Como nosotros

Por equivocación

Martín Prieto

La profesora de Filosofía
un manual de buena conciencia
que da clases con un echarpe cubierto de pines
estampados con consignas que defienden todas las causas
-se diría: un auto de Turismo Carretera promocionado
por empresas autogestionadas de izquierda- en un acto de contrición
por haber obrado mal en su vida vieja
cuando creía en el dinero y en la hetenormatividad
le dio un baúl de ropa usada a la chica que trabaja en su casa
y gastando de la herencia residual de su propio pasado
unas semanas después en una confusión temporal de roles
-la patrona que había sido, la que no quería ser-
le preguntó qué había hecho con las prendas
que no modificaban en nada su vestuario habitual
-el jogging, las zapatillas, la camperita de cuero-
y la chica, de repente distante, en modo principesco natural
empapando una esponja en detergente y agua:
“se las regalé a los pobres”.

martes, 23 de junio de 2026

Camila Charry Noriega: REVELACIÓN

Éramos tres y la calle,
pronunciábamos entre el vino
aquello que nos hace humanos:
el amor, la muerte, el tiempo.
De esquina a esquina
como si ese breve espacio fuera el mundo
y la ebriedad un útero oscuro,
nos mirábamos incrédulos
advirtiendo en el otro
la revelación de esa voluntad voraz,
fortuita
que lo mueve todo.
Se intuye el mundo en lo hondo que se esfuma
desde lo que tiembla vertiginoso en la palabra
lenta e incapaz de acercarse a esa vorágine.
Las calles del ebrio
en perpetua fuga
se caminan hacia el fondo y calladas.


Diana Bellessi

Corre paradigma de miel Yo me quedo en el jardín viendo abrir las semillas de gingo un árbol sabio por antiguo y simple como el brote de un ...