sábado, 28 de marzo de 2026

Ivana Szac

I
Cuando nos conocimos
soñé quedarme
en esas caricias
que calman
la furia de la tierra

en esos ojos
que desnudan el mundo

soñábamos quedarnos
en los renglones de lo prohibido

el amor
crece entre llamas.

En "Vestigios", 2020

Carlos Piccioni: POÉTICA

Es en mi pueblo
donde el conjunto
terroso y cristalino
de las lluvias,
mezcló
su fragancia conjuntiva
con mis huesos.
Allí bebí su ritmo,
su música constante,
allí entreví el murmullo
adocenado del sistema,
su pico genocida.

Hay una inquieta y triste
y dulce (¿y trilce?)
agitación de aguas
en la raíz del sufrimiento?

Un sabor a tierra
y semen
en toda fantasía?

Mi pueblo es el detalle,
la afirmación
de los rasgos infinitos
(el paisaje y la historia)
la energía cristal
del hombre y de la lluvia.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Graciela Perosio

de humo se ha inundado el mundo

entre cualquier exactitud y yo

humo

que flota ondea resplandece

ahumadas las frases de los libros

las letras del poema por decir

las palabras del hijo en el teléfono

las cuentas por pagar de las expensas

el día en que retiran el sillón

la hora del electrocardiograma

sueño y vigilia confundidos

la saciedad y el hambre aún la sed

se fusionaron

en revoltijo innominado y solo

me duele oscuramente

este oscuro triunfo de la duda

con su garra el virus infectó

toda certeza

Alejandro Méndez Casariego

¿Qué edad tenías, Mama, en esa foto
en la que estás sentada en un banquito
con los pies diminutos colgando hacía el vacío
los ojos mirando al que te mira
y te retrata? Qué vida extraña.
¿Qué edad tenías cuando el quinqué
llenaba el aire con aliento a kerosén
y su luz teñía apenas los contornos
de objetos que ignorabas?
¿Qué edad cuando mirabas
a aquella que fuiste en el espejo
enchapado de plata
y sonreías como sabiendo
que nada, todavía, había pasado
que las cosas, simplemente, se iban?
¿Intuías, sospechabas
o era el estar la forma suficiente
de saber la existencia?
Qué vida extraña. Entraba y salía gente
que era como sombras y palabras
dichas en los pasillos, los zaguanes
en los lugares que tenías prohibidos.
Un día te vistieron de fiesta
de blanco con volados
y te sentaron en aquel banquito
Yo te veo ahora
y esa misma que balanceaba los piecitos
y tanteaba con las manos el aire
me mira con aquellos mismos ojos
poco antes de morir y me pregunta
"¿Viste, mijito, que extraña que es la vida?
Se va como si nada."

domingo, 22 de marzo de 2026

Emilia Carabajal: Ifigenia

Despósame, puñal, no te acobardes.
Elige un sitio dulce para el hecho:
Garganta palpitante o gentil pecho,
Adéntrate allí, novio, no te tardes.

Mas tiemblas. Son, pues, vanos tus alardes
Y la hombría en que fundas tu derecho
De lacerar mi carne en tu provecho
Para que un viento más propicio aguardes. 

Si así es como mi patria me desposa,
Destino más dichoso considero
El de Helena, a quien llamas licenciosa.

Si preguntas, puñal, también prefiero
A esta boda en la Hélade gloriosa
Una bárbara unión con extranjero. 

En "El coro desmembrado"

Guillermo Saavedra: LO IMPROBABLE Y LO AJENO

Todo es
talla en
nos
otros todo
es im
propio y
a la vez
familiar o
acaso es
puma. No
vivimos más
que en la
impotencia de
pedalear el
aire entre
sollozos. No
obstante nos
empeñamos en
decir yo
yo yo
yo es
toy acá yo
sufro yo
deci
do. Cada
palabra
dicha es
la des
dicha del
mundo mal
decido y mal
versado. Somos
la incertidumbre
que absorta
hace la
plancha en
el agüita al
bies de
la des
gracia. Y
cada vez que
uno quiere
decir amor
amor a
mor tan
mío se
escucha en
cambio clara
mente como
un pasmo la
voz de un
calambur que
sus
pirando
grazna como
decía el
poeta un
lapidario y
fatal pescado
frito.

viernes, 20 de marzo de 2026

Soledad Castresana: EL ARTE DE TEJER

Estoy con mis abuelas. Las peino, les pongo flores de colores en el
pelo y collares de oro blanco. Las cargo en brazos y las llevo al sillón
frente a la ventana. Es un solo cuerpo pero son las dos. Cada una
con su peso.
Antes de irme, les arreglo la ropa y dejo las agujas cerca. Todavía no
recuerdan cómo hablar. Entonces, tejen.

Ivana Szac

I Cuando nos conocimos soñé quedarme en esas caricias que calman la furia de la tierra en esos ojos que desnudan el mundo soñábamos quedarno...