martes, 1 de septiembre de 2026

Roberta Iannamico: Cola de zorro

Hay en su patio un matorral de totoras y otros
de cola de zorro.
Para cruzarlo se agarra los bordes de la poyera y
las piernas se le acarician
entonces los zorros tienen murmuraciones
subterráneas
y refriegan los hocicos en la sal
y se comen las raíces de las totoras

Sebastián Jaka: Madre en una nube.

Esa nube es un vellón de espuma del que cuelga mi madre.

La he visto por casualidad, porque no suelo mirar al cielo.

¿Qué hace ahí mi madre?, me pregunto.

¿Cómo ha llegado a colgarse de esa nube?

¿Es que acaso vuela mi madre?

Ahora agita sus manos y piernas y me grita algo que no logro entender.

Desde aquí parece un cordero recién esquilado.

Yo he visto a los muertos danzar desnudos en mi jardín, una madrugada

y he oído un magnífico sólo de jazz en las tuberías de un viejo baño

pero nunca nada como esto.

Ahora mi madre cuelga de una nube y no sé cómo bajarla.

Tendría que fabricar una escalera muy larga

o llamar a los servicios de emergencia.

¿Saben lo que se siente al ver una madre colgar de una nube?

Es algo horrible, horrible, que te aprieta el corazón como una mano fría.

Ahora me grita de nuevo y esta vez logro escuchar algo

me dice que no me olvide de sacar el arroz del fuego

y yo corro a la cocina, porque no hay nada peor que el arroz quemado

y pienso y me repito, como una letanía: mi madre cuelga de una nube,

oh, mi madre cuelga de una nube.

viernes, 28 de agosto de 2026

Krasiah Al Awad: CORÓNAME…

CORÓNAME…

...y explícame el último capítulo de tu ausencia.
¿Cómo pudiste transformarme de
una mujer parecida al imposible
a una estación de sal?
Coróname y explícame.
Pero no me prometas navegar en la luz de la luna
ya he perdido mi relación con el tiempo,
ya no tengo tratos con ninguna isla que
lee diarios, persigue noticias, o
se preocupa por los colores de las banderas
ya no pertenezco a los partidos del llanto,
ni a los mandamientos del exilio.
Anúlame de este calendario vidrioso,
y tírame en un barco que no tiene velas
el olor de las arenas en los puertos cruza mis
huesos como espada
alójame en la costa de tus manos y
coróname, pero
no camines descalzo sobre mi existencia.
No me fustigues con tu indiferencia
no me doblegues.
Compréndeme y luego
ama (rga) me.

Ricardo Ruiz

¿Cómo es posible afirmar la propia identidad,
sin resolverla en lo otro de sí?
Massimo Cacciari

i


es sabido
descendemos 
de los barcos

repletos de sangre

de negros 
esclavos 
de europeos 
de criollos 
de indios 
de inmigrantes

descendemos

de criollos de sangre de europeos 
de negros de sangre de esclavos
de inmigrantes de sangre de indios

no 
es sabido 
de los barcos 
de sangre repletos
descendemos


ii

de los cerros 
de la selva de los ríos 
destos otros continentes
de sus villas ciudades

es sabido 
descendemos

de sus libros

sus oscuras
lenguas
nuestras


iii

de la tierra 
del mar de huesos 

de fantasmas

sus canciones
sus semillas

indias inmigrantes
esclavas criollas
negras europeas 

de sus cuerpos

descendemos

de tristezas 
de lo que se repite
de alegrías 
de lo que podamos 
hacer venir
de lo que fuimos
somos

es sabido


sábado, 22 de agosto de 2026

Gonzalo Geller

¿Para qué sirve la literatura?
¿Y para qué servís vos?
¿Para qué sirvo yo?

¿Para qué carajo sirve
todo lo que no es literatura?

¿Hay algún mérito en servir?
Un árbol que sirve
¿vale más que uno
que no sirve?

Rompemos el Mundo
para convertirlo
en cosas que sirven.

¿Por qué no sentimos horror
cada vez que algo
sirve para algo?

Todo lo que sirve
nos está matando.

La literatura no es útil
para casi nada:
nos puede curar
ayudarnos a sobrevivir
a entender
pero
para qué
todo eso.

La literatura
no sirve a nada.
Ni a nadie.

No admite
servidumbre.

¿Para qué sirve esta adicción
a la utilidad?
¿Por qué todo
tiene que ser útil?

¿Para qué mierda sirve
preguntar para qué sirve
algo como la poesía?

¿Para qué, díganme
para qué sirve todo
lo que no es literatura?



Ph Milton Méndez

Ana Suñé

Será que un día puede quemarse la oscuridad?

con sueños encendidos
soplando el fuego,
Trizando los espejos relámpagos de nieve
Cristales y
destellos

Ejércitos de soles
Resquebrajando el lomo de sombra hostil del fin de los caminos...

Será que un día
puede apagarse la oscuridad?  

Embriagada de luna, luciérnagas y estrellas
se quedará dormida en un regazo tibio de azules horizontes?

Desvanecida la sombra.

Oculta para siempre 
Al imperio de Luz que nos asista.

martes, 18 de agosto de 2026

Anahí Mallol: FUE VERSE Y ESTAR YA TODO DICHO

la flecha de cupido

yo te vi vos me viste nos miramos

no hubo nadie nada más en el centro de ese lazo

de una vez y para siempre lo supimos

había un paraíso y ahí estábamos

en la fidelidad del milagro

de querer y saberse querido y aventurar un para siempre

en medio de los cambios

los cuerpos que crecen se hacen viejos

el pelo alborotado las bocas tristes o risueñas

los tonos de la voz

el capullo de palabras

que se descubren o se dicen como si fuera

la primera vez de mundo

el dedo que señala y dice un orden

acá el perro

acá la flor

acá la casa

el centro siempre una promesa

como un azahar una presunción y un acto

el fulgor de lo conocido en la presencia

el arrullo de un verano eterno.

Roberta Iannamico: Cola de zorro

Hay en su patio un matorral de totoras y otros de cola de zorro. Para cruzarlo se agarra los bordes de la poyera y las piernas se le acarici...