domingo, 2 de agosto de 2026

Larisa Cumin

En puntitas
sobre el respaldo
juego a la equilibrista
intentando sortear
mi torpeza para
que no te desarmes
del todo.

El arroz pegado
después de rebalsarse
deja una lámina blanca
que se resquebraja
cuando insisto con la uña
como la piel que las chicharras
dejan prendidas al tronco.

Arturo Carrera

al girar de los siglos, duele
el misterio. El misterio que los poetas jóvenes
no quieren nombrar de viejos.
La niebla cubría la cara
de los otros chicos.
No le veíamos la cara tampoco a la maestra.
El fauno reviejo visitó la rescuela.

En el repatio plantaron un reárbol.
Borges plantó otro en La Casa de la Cultura.
El pozo lo hizo Raúl, el portero Raúl,
que a veces nos dejaba tocar aquel timbre
del final del recreo. «A mí, a mí...» –se oía.
Nos alzaba, firme,
para que alcanzáramos el botón
de baquelita oscura.

jueves, 30 de julio de 2026

Anahí Testa

Vine al mundo 
¿para hacer trabajos que no quiero?
¿contentar a otros?
¿pagar sus deudas?
no tengo el remedio para esa injusticia 
pidiendo auxilio en orejas sordas
mujer complaciente 
de centro fragmentado 
todo pende del hilo del creador


Leandro Dussex

IMPERDONABLE

Así, si con todo te acercaras y me largaras
con voz raída, pecho henchido por la rabia,
perdida, sostenida y a la altura de la mía la mirada,
tus rezongos, santerías, peroratas.
 
¡Que cabrón que me pondrías! Si luego
de rodillas mis perdones reclamaras,
de la furia sentir pasiones me negaras y
derramaras a mis pies tu llanto tierno.
 
Pues, para que sepas, que me niego.
De la culpa te exonero porque soy agradecido.
Aun prefiero desdeñar y corregir malentendidos.
Jamás tener que perdonar la bravura del guerrero.
 
Cobardes sólo aquellos quienes retroceden
sin profesar como emblema su palabra.
Sé valiente, sostén tu coraje tal escudo cual espada.
Sólo acaba con dragones quien no teme. 
 
Que de ti yo no tolero que te mostrés arrepentido.
Estoy dispuesto a combatir con aquel que lanza fuego,
mas no puedo, vitorear de honor por saberle herido,
darle muerte y presumir haber vencido. 
 
De considerarte mi enemigo tal vez lo supusieras.
Debo confesarte que son falsas conjeturas, no concuerdo.
Todo perdonara si pensás que obrás correcto, no confundas,
le disculpo a quien sos y no a quien deseo.


domingo, 26 de julio de 2026

Laura Kiener: Fuga

Hoy pintamos la casa de los chicos

con mi hermana volvimos

a discutir por el simple placer

de hacernos la contra

renegamos con lo suave

del color elegido

siempre alguna manchaba

accidentalmente o no

las pinceladas o rodilladas de la otra

 

mi sobrina apoyó de lleno

la mano en el blanco reciente

no se dio por enterada

y siguió pidiendo upa

su hermano cual adulto

intentaba mantenerla lejos

de la zona de peligro

o sea 

todo el patio

en ese momento

había sido abierta

la cámara de los secretos

o una habitación cerrada 

hace años

 

en el encierro

de una casa

pintamos otra

nos metimos adentro

para ver

si se respiraba distinto

para pensar bien

esta vez

los colores

 

en el encierro sacamos

todo al aire libre

del que disponemos

salimos de la casa

estando dentro

pensando en cómo 

arreglarla cómo

acomodarla

y darle vida

esta vez

entre todos. 

Ezequiel Zaidenwerg

I. La lírica está muerta: 
                                               se quedó  
varada en un remanso hipnótico del sueño,  
mientras que más allá del coágulo final de la conciencia,  
en torno al lecho con dosel de plata,
junto a la cama pobre de madera y espina,
se reunían los deudos,  
                              aguardando el instante de iniciar  
la sucesión.  
                    Con todos los sentidos humanos agotados,  
la cápsula de viento que tenía su espíritu  
se alzó rumbo a las auras, desleída en una racha
centrífuga de luz, igual que Elías en la tempestad, arrebatado  
sobre un carro de fuego.  
                                        Y aunque murió la vida, 
no dejó harto consuelo su memoria: nadie partió las aguas,  
ni surgió un Eliseo como sucesor.  
                                                                      Ajenos al prodigio,  
en contubernio, se llevaron el cadáver
y vino un impostor para dictar un testamento espurio,  
que se arropó con sus cobijas, tibias
todavía.  
                    La lírica 
está muerta. “De muerte natural”,  
según manifestaron a través de un portavoz,  
“tras batallar durante largos años
contra una cruel enfermedad”.  
                                                             (Fin del comunicado).  
“Con profundo
pesar, sus hijos y sus hijas,
sus nietos y sus nietas y su abnegado esposo  
participan de su fallecimiento
y ruegan una oración en su memoria”.  
                                                                      Está́ muerta,  
la lírica. Hace ya siglo y medio,
y aunque sus herederos todavía parecen ser los mismos
–aún no peinan canas y caminan erectos, sin ayuda de nadie–,  
recién ahora el expediente
(LÍRICA S/SUCESIÓN AB INTESTATO),
tras mil y una ofensivas judiciales,
tiene sentencia firme, y es posible dar curso
a la liquidación definitiva del acervo hereditario:  
                                                  PROPIEDADES OFRECIDAS: 
Gran oportunidad. Se vende torre. Únicamente en block.  
Importantes detalles en marfil sobre fachada.  
Destino: comercial o dependencias estatales.  
A reciclar. Sin baños ni aberturas.
Gran profusión de espejos.  



miércoles, 22 de julio de 2026

Inés Manzano

Las palabras obscenas
las que nunca mi lengua

las negadas
en la infancia y en misa

las peores
las lascivas las húmedas

las que azotan
las de fiera

las que son
como sal en la herida

Las palabras
que tu furia me dicta
que mi candor las diga
de espaldas a tu aliento

Larisa Cumin

En puntitas sobre el respaldo juego a la equilibrista intentando sortear mi torpeza para que no te desarmes del todo. El arroz pegado despué...