martes, 18 de agosto de 2026

Anahí Mallol: FUE VERSE Y ESTAR YA TODO DICHO

la flecha de cupido

yo te vi vos me viste nos miramos

no hubo nadie nada más en el centro de ese lazo

de una vez y para siempre lo supimos

había un paraíso y ahí estábamos

en la fidelidad del milagro

de querer y saberse querido y aventurar un para siempre

en medio de los cambios

los cuerpos que crecen se hacen viejos

el pelo alborotado las bocas tristes o risueñas

los tonos de la voz

el capullo de palabras

que se descubren o se dicen como si fuera

la primera vez de mundo

el dedo que señala y dice un orden

acá el perro

acá la flor

acá la casa

el centro siempre una promesa

como un azahar una presunción y un acto

el fulgor de lo conocido en la presencia

el arrullo de un verano eterno.

Daniel Fara: A RAIZ DE UN MALENTENDIDO

A RAIZ DE UN MALENTENDIDO

(sólo para vos)

Si uno quiere
escribir un poema,
lo escribe:
en la oficina,
en la ladera de un pecho
o en la cuerda de su horca.
Y no espía
por el ojo de una estrella
para ver
si conviene o no conviene:
lo escribe
en el último renglón de la conciencia,
alumbrado por el miedo y lo imposible.

Si uno quiere
escribir un poema,
lo escribe.
Pero no lo escribe:
lo dice,
lo acaricia,
lo ametralla.
Pero no lo mide,
ni se sienta,
reclinado en las ofertas,
a calcular
si lo vive o no lo vive.

Si otro pudo
escribir ese poema,
vale más taparse los oídos,
esconder la inocencia entre las plumas
o pensar
que si otro pudo
también pueden
los que creen
no entender lo que se dice.

Y si uno quiere
escribir un poema
y lo escribe,
habrá siempre palabras,
tiempo y golondrinas,
siempre el gusto de vivir la muerte
y seguir
hasta dar con las botas
y las siete leguas
y el comienzo del poema
que si uno quiere,
sigue.

jueves, 13 de agosto de 2026

Romina Dziovenas

tu cuerpo
quería avanzar por encima del mío
como si a pesar del empeño por vencer la resistencia
del agua
todo permaneciera en su sitio
el pelo se agitaba
en la humedad
y nuestras bocas contenían la urgencia
por asomar la cabeza y volver a respirar
por unos segundos me gustó vernos
ocupados en otra cosa
que la corriente se llevara a otra parte
la necesidad de encontrar
las palabras justas
cuando sentimos que de seguir buscándolas
podríamos
tocar fondo

Osvaldo Luis Marrero: DECONSTRUCCIÓN DE BOTITAS ALMAFUERTE

punteras
corte y forro en cuero 
talón 
corte y forro en cuero 
plantillas de armado y vista 
forradas y rellenas con goma eva
de alta densidad 
base (goma)
cuñas de goma 
suelines de caucho 
nervios relleno con goma eva 
refuerzos y parches en cuero 
re armado 
pegado 
goma cosido a mano

domingo, 9 de agosto de 2026

Julieta Steimberg

Canté una canción de agua, 
de barro, de tiempo, 
y di una vuelta completa 
mientras insistías en construir 
algo que no parecía posible 
pero que estaba anclado 
en ese deseo antiguo y tenaz 
de ir hacia arriba apilando piedras. 

Diego Muzzio: El rayo cae con predestinación

¿Puedes responder a mis preguntas

Tú, San Juan Evangelista en Patmos,

colgado de un clavo en la pared de Berlín,

escribiendo aún mientras se arrastran

las larvas del tiempo sobre largas galerías?

De la blanda muerte por agua a los caballos

trompetas peste hambre fuego hemos

evolucionado: se torna más complejo destruirnos.

Todavía puedo respirar. Encerrado en este cuarto

huyendo de mi prójimo, hojeando guías de viaje,

riéndome de la ruina, ignorando la pobre

prosa de la maquinaria animal del día.

Quiero ir a pescar con mi padre y con su primo.

Estoy dispuesto a atravesar el dilatado páramo

para llegar al río, así que dejemos a un lado

la destrucción del mundo y, si es posible,

dame una respuesta:

¿qué quedará de mí luego de que el rayo

calcine los trigales que conducen a mi puerta?

miércoles, 5 de agosto de 2026

Patricia Coto

No escribas por hábito, por costumbre.
Escribir es algo más que una gimnasia de la mano.
Escribir es algo más que un juego de los ojos.
Escribir obliga al tremolar de las ideas,
de las nostalgias secretas,
de las amarguras eternas en el paladar del día.
 Sin embargo, escribir es una hambruna del corazón.
Aunque no se escriba, hay poemas en hojas transparentadas
que giran en el viento la razón.

Anahí Mallol: FUE VERSE Y ESTAR YA TODO DICHO

la flecha de cupido yo te vi vos me viste nos miramos no hubo nadie nada más en el centro de ese lazo de una vez y para siempre lo supimos h...