domingo, 22 de febrero de 2026

Delfina Acosta: DIENTES

Estrella que es error, yo soy los dientes,

y solamente dientes, no la boca

que yerra, miente, injuria, a Dios calumnia,

y cuando su áspid guarda queda roja.

 

Ay, pobres bocas, lenguas enredadas

con las malas palabras que hablan solas.

 

Yo soy los dientes que castañetean

cuando filosos muerden a las rocas.

 

La bocas son carmín que en la intemperie

pierden su fuego; en su lugar, las rosas

en las muy frías noches, de sus frentes

dejan caer sobre el amor sus gotas.

 

Soy como Hefesto, dios que cojo y feo,

pelea doy, mas llama que se llora,

no sé qué frase mágica invocara

para una vez besarte oscura boca.



Andrés Neuman: RUIDOS EQUIVOCADOS

Algunas cosas hacen

ruidos equivocados: 

problemas de doblaje con el mundo. 


De pronto un vaso tiene voz de niño, 

el tenedor escarba una cabeza, 

una mesa chirría su neumático. 


El desorden provoca observación 

en la misma medida que la música 

discrepa de sus previas armonías. 


Llevo en la espalda el eco 

de la puerta que acabo de cerrar, 

como esa noche en que dijimos frases 

que merecían otros.



miércoles, 18 de febrero de 2026

Leticia Sofiro: (mayo 25)

(mayo 25)

y no logró el paisaje,

porque ignoro las especies,

acunarme a la sombra

    porque ignoro la palabra 

    y nombro solo las cosas que hay arriba

    arriba de las copas

    entre las hojas

        se me dicen desde esos vacíos

        en voz baja

        y no puedo dormir así

se oyen desde lejos araucarias de gritos

como los mansos esperan dormidos

y pelean olmos contra la mitad de occidente

me apenas, ombú, por instantes tanto

que sabiendo que ya pasa, que ya sana,

que deseando la sonrisa trague la lágrima, 

tanto, ombú 

que acacia el desgarro

me apenas ombú,

por instantes tanto,

que se me hace raíz 

cada presente

y deliro

el páramo que nos mire a los ojos



Roberto Echavarren: AMORES

Bajo el agua, la roca,

bajo los recortes del collage, la sequía,

bajo tu párpado pintado por Ingres o Dalí

un cuenco opaco y hueco;

tras el batir de plumas rítmico, sin posarse,

cuando Psique y Cupido se besan, las paredes del cuarto

erosionadas, inmóviles.


El sentido íntimo de las cosas es una membrana sin espesor atravesada por una navaja.

No hay secreto de conjunto sino en cada cosa cuando llama la atención:

papel al viento vuela hacia el huerto.


El cielo tiene una cicatriz de plomo diagonal;

Vibran las hojas de la vid.


A los cinco años no pude ver a mi abuela

tras el tul de mosquitero cadente sobre cu cama.


Escuché el ruido del mar antes de verlo:

Caracol blanco en la escalera de caracol.


Las cosas no se quedan pero vienen de nuevo

para ser vistas por primera vez.


Ella las vio; yo las veo por ella hoy;

Ayer me anunciaban algo,

no sé si alguien las verá por mí.


Las cosas callan;

la lluvia corre, no queda nadie.


Juguete de la circunstancia, ya sin tul de mosquitero

penetré la grupa, arrebaté la trenza reservada para mí.


De niño estuve muerto.

Encima de los parrales surge una mancha naranja,

tiza naranja bajo agua,

tuna roja en la maceta roja

rajada por presión de las raíces.


Estoy en su cuarto, en su cama;

de madrugada se oyeron pájaros y lluvia

que chorrea por techos y desagües.


Un gato color herrumbre pasa por el muro del fondo:

él es yo, blanco, gozo latente, punto de rebote.


La neblina a bocanadas engolfa la avenida.

Luces verdes de mercurio explotan, fruta húmeda.


Recogí la flor naranja fluorescente entre arroyos improvisados, espuma, pausa,

cuando los actos dejan de importar pero otorgan un acabado a cada acto

porque siempre estuvo aquí aunque yo no estaba.


Aquí no hay nadie.

Recogí la flor, te la regalé.


Gracias a ti hay performance.

Una noción vuelve del limbo

donde no llovió por mucho tiempo.


Parte de la gracia es no ver a través del otro,

No hacernos jamás transparentes en el paraíso,

Pero fue suficiente tu estadía en tierra de nadie

para que el cielo pasara de oscuro a naranja,

las sábanas, las paredes, el balcón vacío.



domingo, 15 de febrero de 2026

Mariana Pegu: "lo inesperado"

Una mariposa ocre entró a mi casa

entró y salió


un soplo


me dejó sola

deslumbrada

muy sola


cuando solté el aire

noté que ella estaba en mí

su dibujo cobrizo

sellado en ese rincón del pecho

donde tiene lugar

lo inesperado.




Lucas Margarit: Carta a Claudio Monteverdi desde Cremona

No gires la cabeza, Claudio,

cuando aquellos que te miran

hablan de sangre y silencio.


Vuelve una vez más a casa e inventa

el canto del ave y de su imagen.


Vuelve a casa como quien

coloca monedas sobre el camino

y trae tu cansancio ahora que crees morir.


Vuelve a casa,

nadie traerá tus muertos hasta esta fosa

en este destierro que llamabas en silencio “distancia”.


Vuelve a casa, cabizbajo como un monje joven

que llora bajo un ciprés.


Así observamos la voluntad de decir “amén” con otras palabras.


Claudio, ahora vuelve y recupera la infancia y las cartas de tu padre.



viernes, 13 de febrero de 2026

Adriana Ceñal: ¿VACÍA?

¿Vacía?

mi carencia real es de potasio.


Cuál es mi relato preguntás,

cuál mi adoración.


Que necesito argumentos 

para “verme” bien plantada.


Es otra cosa este hormigueo,

amigo.


Es algo más que ausencia mineral,

lo siento

viene subiendo

es un sueño de pies livianos

un desprendimiento.


De eso se trata,

no poseer.




Delfina Acosta: DIENTES

Estrella que es error, yo soy los dientes, y solamente dientes, no la boca que yerra, miente, injuria, a Dios calumnia, y cuando su áspid gu...