martes, 23 de junio de 2026

Camila Charry Noriega: REVELACIÓN

Éramos tres y la calle,
pronunciábamos entre el vino
aquello que nos hace humanos:
el amor, la muerte, el tiempo.
De esquina a esquina
como si ese breve espacio fuera el mundo
y la ebriedad un útero oscuro,
nos mirábamos incrédulos
advirtiendo en el otro
la revelación de esa voluntad voraz,
fortuita
que lo mueve todo.
Se intuye el mundo en lo hondo que se esfuma
desde lo que tiembla vertiginoso en la palabra
lenta e incapaz de acercarse a esa vorágine.
Las calles del ebrio
en perpetua fuga
se caminan hacia el fondo y calladas.


Carlos Barbarito: DESPIERTA DEL LETARGO…

Despierta del letargo para ser el mismo.
A la deriva el agua del bautismo
y la falsa llave de la puerta del encierro.
A pulso el primer día y la última noche,
el parir de pie para no dejar hijo;
agua quieta o rizada y pálido el rostro,
lejana visión de una telaraña
y el peso que hace crujir el deseo
hasta aplastarlo contra una tierra
que pide a gritos una renovada niñez.
Ni anuncio ni presagio:
se ahuecan y se agotan el individuo y el coro;
quién puebla ahora el patio
y mira pasar la bandada
antes de perder los ojos. 



viernes, 19 de junio de 2026

Lorena Nittoli

Habrá que construir

ciudades

donde se desborden los ríos

donde el agua

corra

hacia el encuentro

de todos los hombres

en la naturaleza primitiva:

Herbópolis

la ciudad de los sueños

Allí

donde los límites del tiempo

se desvanecen

donde la tierra

no tiene dueño

donde se escucha

una sola canción:

la canción de los vientos.



Herbopolis (fragmento)-(De ‘Voces en el cenotafio. El lenguaje de las piedras’. Lorena Lucía Nittoli. Poemas en alta voz. 2021)

Gerardo Burton: XXIX

las desgracias

no son naturales, no

las catástrofes

tampoco

a los muertos no los mató la lluvia

a los torturados

no los sometió la electricidad pura

 

la pereza de mirar subyuga

y así

ondean las banderas del enemigo

fabricando

cementerios a su paso

 

hay que buscar una victoria

recordar

las batallas ganadas hace tiempo

volver

a ganarlas, a pelearlas

aun cuando

las bombas lluevan, los vientos rasantes

sobre la culpa

pudran

el alma

 

no hay fiesta en ello

no hay gozo, sólo miedo

porque tener deudas

es terrible, mirás y 

algo falta, algo muere

por eso

la victoria debe ser recordada

su raíz, cuidada, y de a poco

convertida en dura, alegre memoria resistente

 

no existe, dicen los que viven

más amor, mejor amor

que la vida

que pasa de uno a otro a otra

a una a otro y así

así

interminable

amor

inter

mi

na

ble


En "Cantares de Junio"

martes, 16 de junio de 2026

Florencia Madeo Facente: Nota en un restaurant

Una mancha de sangre 
no sale,
pero si la limpiás enseguida tenés 
más chances.
Ahora bien, si te demorás 
puede que no salga del todo,
que quede imborrable el contorno 
y se forme algo monstruoso
como un país,
un país que solo vos
(no importa si la sangre es tuya
o de otro, importa sólo tu motivación 
para borrarla) sabrás vacío.


Ariel Williams

Hasta muy vieja corrió con sus piernas de fibra. Desde
muy joven corrió con sus piernas. Niña corredora
bajo los cielos quemados de azul.
Sola. Definiendo un estilo,
marcándolo con pasos golpeadores de cascotes,
asustadores de insectos.
Cuando ella se acercaba a una ciudad, la anunciaban
montones de abejas desbocadas y saltones con las caras verdes.
“Ahí viene la niña de los insectos”, decían, “la que los huye”.
De entonces quedó decir, con las mangas de langostas,
que venía la niña de los insectos.
Embarazada de mí, casi adolescente, hermosísima
como una muerte, corrió sosteniéndome en sus aguas
internas.
Yo dormía en su panza ovalada, aprendía el ritmo.
Así se forman las culturas.
Cuando ella me desaguó, lo primero que asomó al mundo
fueron mis piernas, y ya calzaban unas zapatillas finas
de correr.
Los niños galgos nacemos por las piernas.


En “Vengo de una Galga Mayor”, La risa hué

domingo, 14 de junio de 2026

Mari Lamas FAUSTO SIGLO XXI

Iba a la iglesia los domingos.
Comulgaba y rezaba
arrodillado
ante el dios de los altares de los ricos
como él,
que tuercen la cara y se santiguan 
si les hablan de los pobres;
ese dios miope que evita los crucifijos 
y no reconoce
más hijo que el dinero.
Insatisfecho y ambicioso como era
quiso venderle su alma al diablo
y resultó ser que el diablo,
tasador astuto
y conocedor del paño,
se la compró por nada.

Camila Charry Noriega: REVELACIÓN

Éramos tres y la calle, pronunciábamos entre el vino aquello que nos hace humanos: el amor, la muerte, el tiempo. De esquina a esquina como ...