viernes, 6 de febrero de 2026

Cristian Aliaga: El lucero del Alba, el refucilo

El lucero del Alba, el refucilo, los fuegos fatuos

detrás de los álamos, mi padre busca

los animales dispersos en la tormenta.

Los rayos iluminan en su rotación grupos de vacas,

caballos, ovejas, gallinas y otros animales

que no hallan hueco entre los tamariscos.

Los perros gimen por galpones y corredores oscuros.

Mi padre corre para salvar lo posible, se engancha

en un alambrado y la mordida de un cerdo atascado

lo marca para siempre. Su mano mala.

El amanecer, siempre, salda la destrucción. Cada objeto

destruido, cada animal muerto, deja congoja y trabajo

a repetir, tareas de esclavo.

Con ropa seca y la gorra hasta las orejas, mi padre no habla,

empieza la reconstrucción de lo ajeno.

Abomina de la queja y de los patrones. Silba en su tumba, y me despierta

para jugar el juego del falso dormido.

Me ha legado la rabia, y una manera propia de mirar

el horizonte y los alambrados.



Selva Dipasquale: "lo que acaricio se derrite"

Anudo el alma a las sombras

camino.


El sol se detiene en el

duro corazón

de la simetría.


Puntos de luz.


Lo que acaricio

se derrite.



martes, 3 de febrero de 2026

Carlos Nuss: ¿Cómo? ¿Cómo hablarte, madre?

¿Cómo?

¿Cómo hablarte, madre sin que la palabra

sea una piedra arrojada?

¿Cómo cortar el cordón umbilical

de los estuarios que me drenan?

¿Cómo llenar el regazo de las hojas

que son mis nodrizas?

¿Cómo ser hombre sin ser hijo?

¿Cómo ir por ahí hablando tus llanuras

en lluvias para nuevos desiertos?

¿Cómo ser poema sin tu río, sin remar contra la corriente,

sin que la palabra se hunda en el barro?

¿Cómo contarte que el poema ocurre en mí

como un simulacro de lapidación?

¿Cómo escribir sin moldear la piedra para ser objeto?

¿Cómo decir que no siento su vuelo hasta que llega y golpea?

¿Cómo explicar que a medida

que el dolor crece de manera geométrica

las palabras lo hacen exponencialmente?

¿Cómo contar lo que es sobrar en una cama

y faltar debajo de la almohada?

¿Cómo, entonces, ir por ahí

sin carne que ponerme ni leche que me abrigue?

¿Cómo es sentir la pureza de un segundo de silencio?

¿Cómo puede, madre, el amor vestirse con un cuerpo?




viernes, 30 de enero de 2026

Daniela D. Pacilio: "hoy limpié una casa por noventa pesos la hora"

Hoy limpié una casa por noventa pesos la hora


desde adentro podía ver los tilos del patio

la luz formando círculos sobre los charcos de agua y barro que todos evitaban


las habitaciones los pisos, los espejos quedaron impecables

ninguna telaraña


cuando me iba

la señora quiso darme una propina


"Porque vos sos estudiada" -dijo

y extendió la mano.


Ignora la señora que el polvo

que cubre los muebles

las lámparas

los rincones donde habita

están formados por partículas de piel.




Orlando Valdez: AL ALBA

no puedo amar 

y eso quizá sea 

de la vida nada 

y sé que vendrás 

a beber conmigo

sin sorprendernos 

al alba ni juzgar 

estos rostros

tan conocidos 

como extraños




Estela Zanlungo: Fértil

¿No querías un bosque?

¿No lo deseaste tomando tu casa por asalto

mientras se dilataba el canto de la luna?

¿No lo viste venir en la humedad suntuosa

del patio, después del riego de la tarde?

Crecía a tus espaldas,

cuando te desnudabas atrás del sosegado velador,

después de haber colgado el vestido,

y al soltarte

con la seda de fondo del tren de medianoche.

Entonces el roce de las sábanas te pulía las piernas,

y se enterraban las raíces

un poco más,

un poco más,

en el irrefrenable corazón de la tierra caliente.

Ahora que te sangran los dedos

cuando arrancás los brotes de la pared del cuarto,

pensás que apenas se insinuaban

con el café del desayuno.

Debiste haber previsto

que lo que se persigue con el cuerpo

termina dando flores

de una frondosidad indómita.



martes, 27 de enero de 2026

Juan Desiderio: Fragmento de Ego

Ahí está la catedral.

Cimientos de luces duras.

chorros de piedra caliente.

apuntando al ojo que está en el cielo.

Estoy listo a inyectarme.

a través de torres góticas.

en las venas de Dios.

Fragmento de Armagedón

Rayos ultravioletas impactan en el lienzo.

Dibujan planetas que pasan a otro lienzo.

Afortunado es el que despierta como lienzo.

Sarcasmo. Ira. Aplausos. Manjares.

Rastros paganos en el entrecejo

muerte de antemano. Gira la rueda.

Pies ligeros, tribulación y olvido.

Cuerpos hervidos en propio sudor.

Paciencia eléctrica.

Dínamo, palanca, llaga, así es la vida.

Huesos cruzados, asesinato en masa.

Aunque la carne quede.

Todo viene, todo se va. La raza

raza musgosa de virtudes dormidas.

Late el alma en cuerpos muy densos.

Voces que cabalgan la noche, en dóciles cuervos.

Amnesia en el agua. Veneno en el aire

Redención en el fuego

Amén

Parajes de miel y vino

confort para el desposeído

alas para quien se arrastra

Y esta selva es helecho

y fruta fresca

y el volar del peregrino

me seduce.

Otra estrella de agua me espera

Otro aire, otras virtudes

sin manos, la vista es hermosa

escucho sin querer tocar.




Cristian Aliaga: El lucero del Alba, el refucilo

El lucero del Alba, el refucilo, los fuegos fatuos detrás de los álamos, mi padre busca los animales dispersos en la tormenta. Los rayos ilu...