Ya lo saben, compañeros. Pero
hay que decirlo cada tanto. Para que
no haya dudas: enero es una escupida caliente.
¿Cómo te puede gustar el verano?,
me dijo Soledad. Tal vez porque yo cumplo años
en enero, le contesté. Me respondió con una
sonrisa (triste) (Dostoievskiana).
Ayer, sábado, me hicieron ir al trabajo. Con
la promesa de que me iban a pagar horas extras.
Encontré en un archivador (medio destartalado)
una botella de vino tinto. Alguien la había sacado
de la caja navideña que nos da el sindicato. Me
la llevé a casa.
La tomé con hielo. Me encanta el vino tinto con hielo.
Claro, en verano.
La tomé mientras fumaba mis Camel.
Estoy tranquilo. Tengo
muchos amigos. Y un gran plan para este año:
me voy a comprar un par de guantes de boxeo
profesionales para pegarle a la pared.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario