camino hacia la fábrica,
mientras la llanura hechizaba los ciervos
y una flor abría su corazón rosado,
mi padre pedaleaba sobre el camino guadaloso
cuesta arriba y salvaje.
a través de la hilera de árboles
la antigua bicicleta brillaba
como un dulce misterio.
la historia entera de un obrero
encendía las semillas,
el principio del pan, la espiga de los pobres.
los gorriones seguían su estela
que labraba una huella perenne
como la fuerza de todos los trabajadores.
su cuerpo laborioso, ileso de la muerte,
dejaba un resplandor que se albergaba
en los jardines de las casas blancas.
mi padre era un obrero que cantaba,
camino hacia la fábrica, cantaba.
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