lunes, 25 de mayo de 2026

Néstor Fenoglio

Cada cual tiene sus muertos, 
algunos de antigua podredumbre, 
otros apenas estrenados, 
gorriones quietos 
recién detenidos en el medio de su trino. 
Yo tengo muertos orgullosos y vacíos, 
claras muescas inauguradas para siempre, 
tumbas anónimas 
resecas de sol y de muerte verdadera. 
A veces, en el óxido opaco de alguna 
resurrección mis muertos cantan 
convencidos. 
Otras veces sollozan despacio 
o gimen en lenguas extinguidas. 
Cada cual tiene sus muertos 
tendidos prolijamente, alineados 
y con su número, 
su rosa seca, su florero barato. 
También mis muertos se derraman 
se agujerean imprecisos 
y me convocan 
con gritos amargos, 
algunas veces. 

En: "Desde este cuerpo"

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