A límite humano
a mazmorra, a cárcel a ciudad abierta
huele aquí
lavamos nuestros rostros
maldecimos después de llorar
y en procesión lenta
nos enterramos uno a uno
como sí algo de nosotros
descansara en esos
minutos repetidos
repetidos
repetidos
ahora arrecian las iglesias las sinagogas los blogs los templos yo ya buscaba a dios derramaba lágrimas nocturnas y diarias oraciones cuan...
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