¿Puedes responder a mis preguntas
Tú, San Juan Evangelista en Patmos,
colgado de un clavo en la pared de Berlín,
escribiendo aún mientras se arrastran
las larvas del tiempo sobre largas galerías?
De la blanda muerte por agua a los caballos
trompetas peste hambre fuego hemos
evolucionado: se torna más complejo destruirnos.
Todavía puedo respirar. Encerrado en este cuarto
huyendo de mi prójimo, hojeando guías de viaje,
riéndome de la ruina, ignorando la pobre
prosa de la maquinaria animal del día.
Quiero ir a pescar con mi padre y con su primo.
Estoy dispuesto a atravesar el dilatado páramo
para llegar al río, así que dejemos a un lado
la destrucción del mundo y, si es posible,
dame una respuesta:
¿qué quedará de mí luego de que el rayo
calcine los trigales que conducen a mi puerta?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario