Sé piadoso
Con tu leve forma,
Acurrúcate en el pecho
Del volcán,
Deja caer la manta y la duda,
El bostezo, la entrega.
Date la luz,
No importa su breve respuesta.
Date la luz.
Después, hoy.
El revés del bosque
También es camino.
Sé piadoso
Con tu leve forma,
Acurrúcate en el pecho
Del volcán,
Deja caer la manta y la duda,
El bostezo, la entrega.
Date la luz,
No importa su breve respuesta.
Date la luz.
Después, hoy.
El revés del bosque
También es camino.
En el ovillo de la historia
él
observó
y vivió más allá del tiempo
extraviado en el decorado del mito
percibió el blues
del cantar de un gallo
desapareció en un solo día y una noche
¿fue un continente o apenas un relato?
Ya no importa, ahora
lo que dictaminaron los sabios
fábulas de sacerdotes
invenciones de un horizonte
que llega fiado
a fin de mes
Imperio de dos cosechas al año
mares templados por sus guerreros
Atenas
fábrica de baldosas heladas
Atlántida, lejano tu nombre
las aguas
y nueve mil años de oscuridad
no hay mar que te sumerja
Azores, Madeira, Canarias
bases rocosas
de una América idéntica
‘metáfora política’
sentenciaron los olvidables
Ni el esqueleto de Cristo te detuvo
no hay aureola de amor
en las plumas de la civilización
fauna y flora de los límites
Lo que no revelan las brújulas
cartapesta de un naufragio
los últimos
vestigios de un desierto.
debajo del vestido
llevo apretadas las siete letras de tu nombre
igual que se lleva a un muerto
bajo el peso agobiante de Febrero
te llevo anclado a la cadera
ungida tu frente con mis sales
con mi sed remota
en mi boca se agita un animal oscuro
un presagio impostado en la voz
regurgito las palabras sobre la mesa
no se pronunciar el nombre de los días
me quedo dormida sobre los huesos de tu pecho
y sueño que han matado a alguien igual a vos
en un oscuro cuarto de hotel
me despierto creyendo
que son tus manos
las manos del muerto en mi pelo
presiento tus dedos bajo mi falda
como se presiente al ladrón
en la oscuridad agazapado
la carne se abisma sin respuesta
los animales del miedo mastican pedazos míos
y afuera todo lo que llueve
es tu voz
contra los cristales de la casa
📚 del libro "A Mansalva"
De regreso a la barraca
chupa las vainas
de algarrobo maduras
y escupe el resto fibroso.
Queda un amparo,
el asilo del abrazo.
Estación Los Polvorines
Bujeta y menestra.
Pie despojado
sobre la tesela.
Pibita
que fabla una tonadita
y además,
mendiga una mirada.
Con todas
las que fui y ahora
no recuerdo
quisiera tener
una conversación
acalorada gritarles
por fin a la cara:
vos
la tan puntada
¿sin hilo?
vos
la de la hilacha
mostrala
la del ruedo
descosido vos
la del remiendo
redondo en otra trama
sí vos
la tan planchada
en doce pasos
exuda geometría
la línea en tu manga
vos
la del miedo a los alfileres
apuntando a la intimidad
sin hilván
en la entrepierna
sé que el hilo que nos une
tiene un nudo justo aquí
atascado en mi garganta
entendemos la vida
tal y como es:
combinación exacta
rayas flores y lunares
negros en la mesa de saldos
de una feria americana
maté en el baño a la primera
cucaracha de la temporada
no con mi pie de hombre
con el rayo de un raid
la vi sacudirse y antes
de morirse me dijo
matarme no es la solución
vendrán otras después de mí
vivimos en las cañerías de tu casa
te miramos dormir
voy a volver como vuelven
los muertos
porque los muertos siempre
vuelven
aunque borré sus voces
me dicen cosas
se empeñan en que me quede
en esa pieza que se quemó
en ese patio que se prendió fuego
en esa casa que ardió
quieren que sea el de antes
que no crezca más
o tal vez soy yo que todo
el tiempo fabrico pasado
si camino hasta la esquina
lo que dejo atrás ya no existe
lo que hice ayer la antigüedad
me duermo y en un sueño
la cucaracha me habla
Mi corazón es un árbol que azotan los vientos
los vientos del este
vientos del oeste
mi corazón es un árbol que doblan los vientos
mi corazón es un árbol de frondoso ramaje
las ramas extendidas de mi corazón crecen de costado
las ramas tendidas de mi corazón buscan el abrazo.
Mi corazón es un árbol que va a acariciar a otro árbol.
Las ramas de ese árbol crecen, todavía, hacia arriba.
Pero la sabiduría del árbol comprende que solo se crece si anida al costado.
Mi corazón no es una flor con espinas.
Mi corazón es un árbol.
Mi corazón es un árbol
que brota.
viene la loba es cada día más voraz salgo a cazar su presa disfrazada de loca no más de mí para entregar la noche cabe entera en su respirac...