los cielos de belleza aterradora
donde se queman las estrellas.
La íntima tierra, en ella -un nuevo descrearse-
nuestra gota de vida.
Dando lugar, sacándose lo hace.
¿Ves el jazmín de tu balcón? ¿La mosca
en la pared, que frota sus patitas? ¿La herida
detrás de toda la ciudad cuando amanece?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario