domingo, 2 de agosto de 2026

Arturo Carrera

al girar de los siglos, duele
el misterio. El misterio que los poetas jóvenes
no quieren nombrar de viejos.
La niebla cubría la cara
de los otros chicos.
No le veíamos la cara tampoco a la maestra.
El fauno reviejo visitó la rescuela.

En el repatio plantaron un reárbol.
Borges plantó otro en La Casa de la Cultura.
El pozo lo hizo Raúl, el portero Raúl,
que a veces nos dejaba tocar aquel timbre
del final del recreo. «A mí, a mí...» –se oía.
Nos alzaba, firme,
para que alcanzáramos el botón
de baquelita oscura.

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