A límite humano
a mazmorra, a cárcel a ciudad abierta
huele aquí
lavamos nuestros rostros
maldecimos después de llorar
y en procesión lenta
nos enterramos uno a uno
como sí algo de nosotros
descansara en esos
minutos repetidos
repetidos
repetidos
viene la loba es cada día más voraz salgo a cazar su presa disfrazada de loca no más de mí para entregar la noche cabe entera en su respirac...
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