miércoles, 25 de marzo de 2026

Alejandro Méndez Casariego

¿Qué edad tenías, Mama, en esa foto
en la que estás sentada en un banquito
con los pies diminutos colgando hacía el vacío
los ojos mirando al que te mira
y te retrata? Qué vida extraña.
¿Qué edad tenías cuando el quinqué
llenaba el aire con aliento a kerosén
y su luz teñía apenas los contornos
de objetos que ignorabas?
¿Qué edad cuando mirabas
a aquella que fuiste en el espejo
enchapado de plata
y sonreías como sabiendo
que nada, todavía, había pasado
que las cosas, simplemente, se iban?
¿Intuías, sospechabas
o era el estar la forma suficiente
de saber la existencia?
Qué vida extraña. Entraba y salía gente
que era como sombras y palabras
dichas en los pasillos, los zaguanes
en los lugares que tenías prohibidos.
Un día te vistieron de fiesta
de blanco con volados
y te sentaron en aquel banquito
Yo te veo ahora
y esa misma que balanceaba los piecitos
y tanteaba con las manos el aire
me mira con aquellos mismos ojos
poco antes de morir y me pregunta
"¿Viste, mijito, que extraña que es la vida?
Se va como si nada."

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